viernes, 4 de abril de 2008

Sargentos de Normandía

Dicen los historiadores que cuando las primeras tropas aliadas desembarcaron en las playas de Normandía en el día D, se encontraron con que los planes trazados por el alto mando sobre como actuar una vez llegados a tierra no servían para nada, de haberse llevado a cabo las ordenes tal y como estaban aquello hubiese acabado en un desastre y una carnicería y los aliados hubiesen acabado flotando en el canal. Fue el momento de los sargentos, aquellos hombres de hierro supieron evaluar la situación y modificar las ordenes con sentido común y practico, ellos no actuaban conforme a planos y previsiones sino conforme a la realidad con la que se encontraron, supieron modificar las directrices recibidas y saber distinguir los objetivos finales fijados ( tomar las playas y establecer cabeceras sólidas) de las ordenes accesorias, y fueron capaces con sentido práctico de modificar estas para asegurar aquellas.

En un artículo anterior hablaba de que en estos momentos difíciles para nuestro partido todos debemos de preguntarnos que puedo hacer yo por Urkullu, que puedo hacer yo por el EBB, y no estar esperando a ver que puede hacer Urkullu por mi. Últimamente me he encontrado varios casos de gentes que dirigen organizaciones locales cuya respuesta a la pregunta que puedo hacer yo por Urkullu es poco más o menos: esperar a que me dé órdenes.

Cuando asesinaron a Isaías Carrasco hablé con un responsable de mi Junta municipal, le comenté que habría que convocar un pleno de nuestro ayuntamiento para condenar el asesinato inmediatamente, me contestó que no había recibido órdenes de arriba de hacerlo y que por tanto no se haría nada.

Recuerdo el atentado del 11-M del 2004, las victimas se contaban por decenas, estábamos en plena campaña de unas generales, en una Organización Municipal alguien tomó la decisión de suspender los actos de campaña y colocar la Ikurriña a media asta en el Batzoki, al de poco tiempo un miembro de la ejecutiva territorial ( no voy a decir si BBB, GBB, o ABB) mostraba su enfado y les decía que quien eran ellos para tomar esa decisión en lugar de esperar a que llegasen directrices de lo alto.

Un tercer ejemplo reciente que he vivido, un afiliado destacado de un pueblo con mucha inmigración reciente me decía que había planteado en su organización municipal que el partido debería ocuparse de los inmigrantes, promover desde el ayuntamiento la creación de un local social para ellos y dedicarles una atención especial, porque convenía captarlos, la contestación que recibió fue de nota: No había directrices de arriba de hacer tal cosa, y si se hace algo con esos inmigrantes es posible que nuestro electorado no lo entendería bien.

Podríamos seguir con ejemplos, algunos incluso muy sangrantes, pero no es necesario. Las cabezas de playa que teníamos están empezando a mostrar debilidades, nos han desalojado de varias trincheras, y a nuestras espaldas solo tenemos las aguas del canal de la mancha, a donde nuestros enemigos o adversarios nos quieren echar. Es el momento de los sargentos de Normandía, que nadie espere que venga Urkullu a decirle en persona que mejore las defensas de su posición, eso tiene que hacerlo cada uno de motu propio.

NOTA: los casos citados son reales y no inventados

3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Lo que comentas es totalmente cierto, pero creo que debemos de añadir alguna cosa más. Si el Partido sufre la esclerosis que comentas es porque algunos se han encargado de llevarlo a ese estado. Si los que están arriba se preocupan más de tener a la "tropa" controlada, de que nadie actúe por cuenta propia, de eliminar la iniciativa de los afiliados, es normal que estemos como estamos.
El Cuerpo de Ejército aliado se significó por fomentar la iniciativa propia y por dotar de mando y autonomía a sus tropas. Eso provocaba en el Alto Mando Alemán incredulidad: ellos nunca permitirían semejante relajación de la disciplina. Luego pasó lo que pasó.
Nos faltan mandos con verdadero sentido común, sólo se preocupan por las chorradas. Y a mi modo de ver eso es porque saben, en el fondo, que ellos son unos incapaces. Si colocas a un incapaz al frente de algo, su ocupación principal será de evitar que pueda aparecer alguien que ponga de manifiesto sus vergüenzas. Es triste que cualquier iniciativa que surja entre grupos de afiliados y simpatizantes sea abortada desde Sabin Etxea porque ellos no tienen el control de la misma.
Así vamos mal, muy mal.

4 de abril de 2008, 10:52  
Blogger uriarte-net ha dicho...

http://uriarte-net.blogspot.com
/2008/03/primer-mundialito
-de-itxartu.html
una aclaración, no hay que hacer para buscar su voto, muchos ni tienen, hay que hacer por ser individuos y ciudadanos y personas que están fuera por razones de exclusión sociales o políticas, como fuimos nosotros en otras epòcas.

5 de abril de 2008, 2:16  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Comentando este articulo con algunos alderdikides que lo han leido, la opinion de ellos es que hace un llamamiento a la rebelion de los afiliados contra el EBB, o los consejos territoriales.
A mi que lo he leido con atencion me parece que el articulo dice todo contrario que hace un llamamiento al apoyo "inteligente" al EBB, y a Urkullu.

9 de abril de 2008, 7:51  

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